miércoles, 14 de noviembre de 2007

picasso

Giorgio De Chirico


“El misterio y la melancolía de una calle” fue pintada en 1914 en Óleo sobre canvas (tela con listones) con una medida de 88 x 72cm.

En ese momento se estaba viviendo los principios de la primera Guerra Mundial. La definición de la palabra guerra en el diccionario quiere decir lucha, discordia. Pero para una persona que vive esa situación tormentosa seguramente no encuentre una palabra exacta que logre definir esa situación.

La pintura muestra una calle desértica bordeada por una construcción alargada que parece no tener fin, otro edificio más cercano junto a un vagón envuelto en penumbras y las sombras de una niña y de una supuesta persona.

Mucho misterio y melancolía por saber lo que sucederá con una sociedad rodeada de odio, en el cual numerosas personas parten de sus hogares para luchar por su país. El título de esta obra encaja perfectamente con las circunstancias que se estaban viviendo en aquel entonces. Giorgio a través de su pintura logra expresar de una manera sorprendente e inquietud e incertidumbre, como si el tiempo estuviera detenido y la incertidumbre se tragara la esperanza de las personas. El sol que se esconde y las sombras que comienzan a esparcirse por todos lados como si fuera una plaga. Miedo en las personas que no están, nadie sale a la calle pero si se ven sus sombras. Todo esto va más allá de lo físico, las imágenes no tienen vida aunque estén sus sombras presentes. Ni la niña ni el individuo aparecen en escena. Puede ser que en realidad sí haya una chica jugando en esa calle fantasma, como también puede ocurrir que la joven ya no esté y esa sea una imagen del pasado dónde una vez sí hubo felicidad. La otra sombra puede que sea o haya sido su madre. Este es un dilema que posiblemente haya planteado este autor.

El arte es una buena forma de expresar las experiencias y sentimientos de cada persona. A través de la pintura De Chirico logra sacar ese dolor que llevaba por dentro, ya sea por sus grandes jaquecas o por el contexto en el que le tocó vivir. Él consigue mostrarles a todos su forma de ver las cosas, una realidad triste pero con un poco de alegría en las sombras. Tal vez de personas reales o tal vez no. Solo él lo sabe. Mientras tanto queda en nosotros analizar todas sus formas geométricas con muy pocas curvas y esa sensación de que no exista el tiempo.

jueves, 8 de noviembre de 2007

el jardín de las delicias


El Jardín de las Delicias

Es una obra realizada por El Bosco en donde intenta expresar por qué el hombre perdió el paraíso que le fue dado por Dios según una parte narrativa de la Biblia en el génesis. El tríptico se divide en El Paraíso Terrenal, El Jardín de las Delicias y El Infierno Musical, La obra es un retablo de madera que al cerrase muestra La Creación del mundo.

El paraíso:

Visión placentera del jardín del edén, el paraíso. Abajo están Adán y Eva que son creados por Dios. Sobre ellos la fuente de la vida domina la escena desde el gran lago central, donde surgen reptiles hacia una caverna con rostro humano.

El jardín de las delicias:

El jardín de las delicias (parte del medio del tríptico) representa la lujuria del hombre en el mundo, allí se logra ver la vida del ser humano en la tierra. Aparecen todo tipo de relaciones sexuales, cuerpos desnudos de hombres y mujeres, como si fuera una tribu primitiva que goza de los placeres de la vida y el pecado. Hay personas de distinta raza y color, distinto tipo de animales, algunos de ellos de tamaños irrealistas como ser pájaros gigantes.

El infierno:

En la parte posterior del infierno se logra observar una gran oscuridad envuelta en llamas que iluminan dando una sensación de desesperación. Un fuerte humo se desprende del fuego. Mezcla de destrucción y explosión.

La ciudad arde. Según la Biblia todas aquellas personas que no logren acceder al paraíso arderán en el infierno o gehena, allí habrá llanto y rechinar de dientes.

A pesar que la obra es silenciosa uno siente gritos de sufrimiento. Esto está simbolizado por unas orejas atravesadas que ya no pueden escuchar otra cosa que no sea lamentos. En la parte inferior hay instrumentos que intentan ser tocados por las personas. Pero los animales malditos no dejan que la orquesta siga sonando y se comen a los músicos y a todo lo que encuentran. Un mundo sin música es un mundo sin alegría, ésta es una manera de mostrar el sufrimiento de los pecadores en el infierno, donde los demonios gobiernan y destruyen a su antojo la vida del ser humano.